jueves, 29 de mayo de 2014
Día 1
El avión aterrizó después de casi 2 horas, atravesamos una pasarela y nos quedamos asombrados por la modernidad del aeropuerto. Recogimos las maletas y fuimos en busca de un taxi, no nos atrevimos a entrar en el metro. Había una gran fila de taxis pero lo mas sorprendentemente fue la hostia que nos dios el bochorno. En suiza no conocíamos esto. Una vez en el taxi la temperatura era agradable. El taxista nos comento lugares donde podríamos pasar el resto de nuestra estancia en Madrid.
Finalmente, tras ver los edificios al lado de la carretera que nos conducía al hotel llegamos a él.
Día 2
Nos levantamos a las 8, no me hacia mucha gracia levantarme tan pronto en vacaciones. Mi novia ya estaba preparada para salir, nunca lo había hecho tan rápido.
Teníamos pensado visitar el centro y acabar en el Retiro. Al principio las fuerzas de poder visitar Madrid fueron muy grandes pero el centro nos agoto enseguida.
Acabamos cenando en un escondido restaurante de la Plaza Mayor.
Día 3
Mi novia consiguió 2 entradas para el bus turístico. Ella estaba muy emocionada con visitar Madrid por nuestro año de relación. El plan era Barcelona donde nos conocimos pero queríamos visitar una ciudad nueva. El autobús nos dejo frente al estadio Santiago Bernabeu, yo no podía dejar de pensar en el fútbol, así que, entramos. Era un estadio enorme, aunque mi equipo era el Barcelona. Ella parecía aburrida en el estadio pero poco a poco se distrajo con la tienda del club. Para finalizar el dia fuimos otra vez, al Retiro. Era agradable estar ahí.
Día 4
En este día decimos coger el metro hasta llegar a Ventas donde fuimos a ver los toros. Pero no había nada, la plaza estaba cerrada. Decepcionados volvimos al metro y fuimos a comer al McDonals de Gran Vía. Una vez terminada la comida volvimos al apartamento donde estuvimos toda la tarde hasta que dieron las 8 de la tarde. Salimos con la idea de dar un último paseo por las calles estrechas de Madrid.
Día 5
Fue el último día en Madrid, las vacaciones habían sido muy cortas pero es lo único que nos podíamos permitir con nuestro dos sueldos. Sin embargo, prometimos repetir visitar Madrid, o alguna ciudad de España. Era un país que siempre tenía algo que nos sorprendía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)